Estudios realizados a monos en Cayo Santiago indicarían su relación con el comportamiento humano

Angélica Ruiz Lambides, Directora Científica de la Fundación Cayo Santiago.

Alejandra Martínez
Agencia Latina de Noticias de Medicina y Salud Pública

Cayo Santiago, también conocida como Isla de los Monos es una isla deshabitada, situada al sureste de Punta Santiago, en Humacao, Puerto Rico. En este sentido, la Revista Medicina y Salud Pública (MSP) estuvo en entrevista con Angélica Ruiz Lambides, Directora Científica de la fundación Cayo Santiago, conversando acerca de los monos, sus comportamientos y estudios realizados al respecto.

“En 1938 se llevaron a Cayo Santiago aproximadamente 409 monos pertenecientes a doce distritos diferentes en la India”, afirmó la científica. Desde entonces han tenido más de once mil individuos viviendo allí  y sus causas de muerte han sido naturales:

“Esos huesos se preservan y son parte de la colección de huesos de la Universidad de Puerto Rico. Somos un recurso único en su clase, ya que tenemos datos demográficos recolectados sistemáticamente desde los años 50”,

expresó Ruiz.

Afirma también que se han recolectado sistemáticamente datos de genética en individuos desde 1992, incluyendo aquellos más viejos de los que ya se tenían muestras de sangre y se pudieron genotipar. 

“Tenemos tantos datos que podemos decir que somos únicos en el mundo en ese aspecto”,

dijo a MSP.

Actualmente la directora lidera un proyecto que tiene el objetivo de estudiar el éxito reproductivo o las estrategias reproductivas en los Macacos Rhesus de Cayo Santiago. 

La doctora afirmó que, particularmente en los Macacos Rhesus, las hembras tienen suficientes machos para poder seleccionar dentro de su grupo social y aun así, toman la decisión de salir del grupo para aparearse con machos de otros grupos, “algo que es arriesgado porque reciben agresiones de los machos dentro de sus grupos sociales”, añadió.

Dentro de las investigaciones, se trata de entender la composición dentro de la perspectiva del grupo social y cómo está compuesto ese grupo para poder entonces comprender por qué salir de grupo social es algo beneficioso para su cría. 

“Actualmente tenemos diez investigaciones activas, once con la mía que es intramural. También tenemos diez instituciones intramurales que están asociadas a universidades reconocidas, una con la doctora Laurie Santos, que lleva activa aproximadamente 19 años trabajando con nosotros”,

agregó la científica.

En su trabajo investigativo, la doctora Santos busca interpretar si, al igual que los humanos, los primates tienen procesos de reconocimientos similares teniendo en cuenta las intenciones y deseos de cada uno de los individuos. 

Ruiz mencionó también su labor en la universidad Central de Washington, en donde la doctora Alexandra Rossati busca comprender la evolución del comportamiento económico y el autocontrol. Es decir, cómo esa toma de decisiones invade la vida humana desde evaluar o invertir dinero hasta ceder a la tentación de comprar un dulce o no. Ella entonces hace experimentos en Cayo Santiago con los monos en donde les presenta, por ejemplo, frutas, algo que no es parte de la dieta de los monos allí. 

Lo que se busca con eso es determinar si la intención de los monos de agarrar esto que les ofrecen es mayor o menor a la decisión que toma el individuo. 

“Tenemos también una colaboración activa con el Dr. Michael Clark de la Universidad de Pensilvania (UPEN), quien lleva cerca de diez años recolectando datos de comportamiento”.

Añadió.

Anualmente, durante la época de captura -dos meses al año- el cual es el único instante donde los investigadores pueden tocar el mono sujeto de  investigación. Por tanto, el trabajo de la directora científica es asegurarse de que todos los científicos puedan tomar parte de sus muestras ya sean morfométricas o fisiológicas durante ese par de meses para los respectivos estudios y análisis. 

El Dr. Michael Platt, en colaboración con otros doctores, ha identificado un gen que está presente dentro del espectro del autismo, y ese gen él lo ha identificado en Macacos Rhesus y así poder entender su toma de decisiones.

También se identificó que aquellas hembras que están más rodeadas de familiares tienen una mayor expectativa de vida. “Sin embargo ese efecto se desvanece cuando las hembras envejecen”, expresó. Lo que da a entender que esas hembras tienen más experiencia y menos necesidad de tener esos vínculos sociales. 

Al igual que los humanos en el entorno social, también se ha relacionado con los primates, en donde los individuos más integrados socialmente son más saludables y viven más tiempo que los individuos menos integrados.

Básicamente, el enfoque de las investigaciones realizadas a los Macacos Rhesus es el comportamiento y estudios no invasivos.

Recientemente, la isla de Cayo Santiago recibió fondos de la universidad de Puerto Rico para hacer un laboratorio en Punta Santiago dentro de las facilidades de las oficinas administrativas; la científica espera que algunos de esos estudios de las muestras que se tomen puedan hacerse en Punta Santiago sin necesidad de salir a realizar análisis en otros laboratorios. 

Ruiz considera que estudiar los monos es importante porque, como se sabe, el comportamiento no se fosiliza y, al estudiar a los primates no humanos, tienen la oportunidad de entender un poco más la evolución humana desde los tiempos pasados hasta el presente.

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