El rol de la enfermería en el manejo del paciente con artritis rematoide

Por: Lisandra Santana Delgado, RN, BSN
Certificada por la Sociedad de Enfermeras Reumatológicas

Resumen
Este artículo presenta el rol de las enfermeras en su interacción con el paciente de Artritis Reumatoide, así como su contribución y apoyo para el bienestar de estos pacientes.

Abstract
This article demonstrates the role of the nurses in their interaction with patients with Rheumatoid Arthritis and their contribution and support for these patients’ welfare.

Palabras claves:
artritis reumatoide, tratamiento, reumatólogo, enfermera

Keywords:
rheumatoid arthritis, treatment, rheumatologist, nurse

En reumatología las enfermeras a menudo actúan como intermediarias entre pacientes y reumatólogos. Como resultado de los nuevos tratamientos de las enfermedades reumáticas el papel de la enfermera debe experimentar una evolución.

La función que desarrollan estas profesionales de la salud en la atención y en el tratamiento de los pacientes con artritis crónicas (artritis reumatoide, espondilitis anquilosante, artritis psoriásica) varía de una manera importante, debido a su distinto nivel de formación, entrenamiento y experiencia. En el contenido de su trabajo también influyen las diferentes regulaciones de los servicios de salud, así como la estructura del consultorio médico, hospital o en cualquier otro lugar donde se dedique de manera profesional a ofrecer servicios de salud especializados.

Desde mi perspectiva como enfermera; los pacientes deben recibir respeto, atención, comprensión y educación. Una vez llegan a la oficina médica deben sentir la confianza para expresar los síntomas presentados durante los últimos meses con el objetivo de obtener un historial sobre el progreso de su enfermedad. Los objetivos principales son favorecer el auto cuidado mediante el aumento de conocimientos y proporcionar herramientas que faciliten la toma de decisiones sobre cómo manejar su enfermedad.

La educación es indispensable en el manejo del paciente al punto de representar una de las intervenciones más costo efectivas en el paciente reumático. En la oficina o consultorio médico la enfermera es una facilitadora. La educación permite que el paciente pueda participar de manera activa en la toma de decisiones sobre el tratamiento.  La educación del paciente debe ser un proceso planificado que tenga como meta mejorar las estrategias de cuidado y aumentar las capacidades de autocuidado para aumentar el conocimiento de los pacientes del proceso de su enfermedad, de las estrategias y objetivos del tratamiento (conseguir la remisión clínica de la enfermedad o una baja actividad de la misma), rehabilitación, estrategias de autocuidado (técnicas de protección articular).

La implicación en el tratamiento de estos enfermos permite a las enfermeras ofrecer información oportuna a los pacientes con la enfermedad inicial o con la enfermedad ya evolucionada.

“La mayoría de los estudios muestran un aumento significativo de la satisfacción con la información, empatía, actitud y acceso rápido a cuidados en los pacientes con Artritis Reumatoide cuando estos están monitorizados por enfermeras”

La educación también debe de dirigirse hacia la detección de los factores de riesgo para desarrollar otras enfermedades que presentan los pacientes con artritis.

Las enfermeras deben jugar un papel importante en alcanzar los principios básicos del tratamiento médico al paciente con artritis, esto es: intentar conseguir la remisión de la enfermedad o el nivel de actividad más bajo posible, mediante el fomento de la adherencia de los pacientes al tratamiento.

En conjunto, la literatura médica demuestra que la educación impartida por enfermeras mejora el conocimiento de la enfermedad y de sus consecuencias.

Los tratamientos para estos pacientes en la mayoría de las veces son sumamente costosos, y la mayoría de los pacientes tienen problemas para poder costearlos. Como parte del servicio que se le ofrece al paciente, las enfermeras pueden canalizar las recetas y orientar al paciente para determinar a cual programa de los existentes puede cualificar para obtener ayuda de asistencia económica o para la compra de sus medicamentos. Esta intervención es importante pues de ello depende la adherencia que tenga el paciente con su tratamiento.

Una vez el paciente es diagnosticado y requiere el uso de medicamentos intravenosos o subcutáneos la enfermera se encarga de coordinar las citas y administrar los medicamentos prescritos. Durante las visitas para administración de medicamentos se aclaran dudas del paciente y se corrobora que no presente complicaciones ni posibles reacciones adversas al tratamiento.

Otras intervenciones generales que realiza una enfermera con los pacientes de artritis son; recomendar que descansen de ocho a diez horas diarias, fomentar la actividad física realizando ejercicios de bajo impacto para mantener flexibilidad de la articulación (si se encuentra inflamada mantener en reposo debido a que puede ocasionar daños irreversibles), recomendar eliminar el consumo de tabaco, fomentar la ingesta de alimentos bajos en calorías y carbohidratos, altos en proteínas y calcio. Los pacientes que están utilizando medicamentos orales, subcutáneos y/o intravenosos se orientan sobre uso, indicación, reacciones adversas, manejo y almacenamiento. Las intervenciones con cada paciente serán de acuerdo al grado y las necesidades de cada paciente y del estadio de su enfermedad.

Intervenciones de enfermería

Educativas
• La Educación al Paciente (EP) incluye todas aquellas actividades estructuradas orientadas a aumentar los conocimientos del paciente sobre temas afines a la enfermedad, diseñadas para mejorar comportamientos relacionados con la salud y, por lo tanto, el automanejo. El objetivo no es sólo obtener conocimiento, sino saber qué hacer ante determinadas situaciones. La enfermera especialista en Reumatología puede ocuparse de la EP a nivel individual, grupal (pacientes y familiares), comunitario (actividades de promoción de la salud y preventivas en centros de salud, centros sociales de mayores, asociaciones en la comunidad) y mediante el asesoramiento a asociaciones de pacientes.

Ventajas de la inclusión de la enfermera en el equipo multidisciplinar

Para el paciente:
• La enfermera especializada proporciona un cuidado integral a los pacientes reumáticos, atendiendo no sólo las manifestaciones clínicas propias de su enfermedad sino también los problemas derivados de la incapacidad y/o la falta de apoyo laboral o familiar, logrando así un cuidado más efectivo.
• La enfermera podría proporcionar mayor accesibilidad y continui-dad en la atención. La naturaleza imprevisible de las enfermedades reumáticas hace que los pacientes valoren especialmente la posibilidad de acceder de un modo rápido y eficiente a los servicios que garanticen la resolución de su problema.
• La enfermera especializada proporciona información y formación al paciente sobre su enfermedad y para el seguimiento de ciertos medicamentos.

Para el reumatólogo:
• Constituye un apoyo en las revisiones periódicas del paciente: seguimiento analítico, evaluación periódica del enfermo, resolución de dudas y cuestiones simples; evitando así, la saturación de las agendas de citación.
• Realizar recuentos articulares y recoger los demás parámetros incluidos en la evaluación clínica sistemática del enfermo.
• Facilitar la cumplimentación de cuestionarios.
• Colaborar en la monitorización de los efectos adversos de FAMEs, tratamientos biológicos u otros fármacos.
• Colaborar con el reumatólogo en técnicas específicas de la especialidad: Infiltraciones articulares y periarticulares,  artrocentesis, test de Schirmer, ecografías, capilaroscopias, etc.

Conclusión
Un entrenamiento enfocado al manejo de los  pacientes con alguna enfermedad de las integradas en el grupo de artritis  es necesario para que las intervenciones de las enfermeras resulten efectivas y provean la información adecuada al paciente. Las enfermeras que trabajan con Reumatólogos deben mantenerse educadas en todo momento para cumplir con su rol en su lugar de trabajo, ser facilitadoras, y aportar al bienestar de estos pacientes. Es imperativo, urgente y necesario que en Puerto Rico se creen y se ofrezcan foros de educación dirigidos a preparar a las enfermeras para el manejo de esta enfermedad.

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