El drama de los recién nacidos con dependencia a las drogas

Son engendrados y traídos al mundo sin elegirlo. Lloran y abren sus ojos evidenciando que una nueva vida acaba de arribar. Su frágil cuerpo llega con ganas de luchar, sin imaginar que su vida ha sido marcada…para siempre.

En sus meses de gestación, son alimentados por cocaína, heroína, marihuana, metadona, morfina, codeína, alcohol, entre otras sustancias. Estas drogas atraviesan la placenta y se acumulan en el feto dejando estragos.

San Cristobal Cancer Institute – 300 PTM

La gestante, al consumir las drogas durante el embarazo le transmite al bebé de inmediato el  ‘Síndrome de Abstinencia Neonatal’ también conocido por sus siglas en inglés NAS (‘Neonatal Abstinence Syndrome’). La utilización de estas drogas, usualmente ilícitas, por parte de la madre, trae como consecuencia que el neonato sea catalogado como adicto.

Más allá de una simple preocupación…
Cuando la mujer consume sustancias ilícitas durante el periodo gestante arriesga al neonato a padecer de un sinnúmero de complicaciones, como la Sífilis Congénita, Hepatitis B o C, o el contagio del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH). Por ende, al ser pacientes adictas, es probable que estas embarazadas no reciban un cuidado prenatal adecuado.

“De diez casos, nueve llegan al hospital solo para dar a luz. No reciben nunca una ayuda de un obstetra, ni de un perinatólogo ni nada similar para el buen desarrollo del bebé durante el tiempo que dure el embarazo”, explicó Lizmary Torres quien ha laborado como  trabajadora social del Hospital San Lucas en Ponce, Puerto Rico.

 
 
 
 
 

Al ser su alimento una sustancia adictiva, los infantes al nacer continúan con la adicción, siendo denominados con ‘Síndrome de Retirada’ (‘Withdrawal Syndrome’) y tratados de rápidamente.

Un llanto anormal y excesivo, seguido por fiebres, diarreas, convulsiones, vómitos, calambres, reflejos hiperactivos, excesos de bostezos, estornudos y saliva y una irritabilidad extrema a la luz, abren paso a que inmediatamente sean atendidos de una manera especial por médicos y enfermeras diestras para lograr que el neonato “rompa el vicio”.

Aunque son ubicados junto a todos los demás recién nacidos, con excepción de los prematuros, estos necesitan de una atención especial y el estarles monitoreando las 24 horas es indispensable.

“Estos bebes lloran todo el tiempo, se arañan la carita, y nacen con un hambre insaciable” detalló la Neonatóloga Isabel Cabrera Urrutia. “Es bien triste verlos gritar sin consuelo porque inmediatamente se les corta el cordón umbilical que los une a la madre, el cuerpo les pide la sustancia igual que a un adulto” añadió la doctora.

Estos infantes, cuyos cuerpecitos pueden pesar entre 2 y 6 libras aproximadamente, son  calmados con Elixir Paregórico, la cual ya suministrada reacciona efectivamente en el neonato siendo este tranquilizado. Más sin embargo, esto no garantiza la recuperación inmediata del recién nacido.

“Se les suministra varias veces por pequeñas cantidades pero sin saber por cuanto tiempo ya que en ocasiones, cuando ya casi se le esta removiendo el medicamento hay que comenzar a aumentar la dosis” señaló Cabrera Urrutia.

“Todo depende de cuando comiencen los síntomas y cómo se manifiesten, ya que si la mama consumió la droga poco antes del parto los síntomas comenzaran más tarde”.

“Todo esto se va anotando en una tabla conocida como Finnegan en la cual se escribe el puntaje y se va observando cuan severo es el caso” especificó la graduada de neonatología.

Por otro lado, si el infante nativo no presenta problemas congénitos es dado de alta entre 10 y 15 días subsiguientes al alumbramiento. Sin embargo, atravesar una difícil etapa de desintoxicación a solo días de nacido es solo el comienzo de un largo camino.

Más allá de la desintoxicación…

Para la mayoría de los nacidos con el ‘Síndrome de Retirada’, el hospital en el cual lograron abrir sus ojos se convierte en su hogar por un tiempo indeterminado.

“Como son niños de mujeres usuarias muchas de ellas ya tienen caso abierto en Servicios Sociales. Inmediatamente un niño de estos nace, se nos otorga a nosotros una custodia de emergencia. Luego el caso es referido a emergencias sociales y de allí se realizan los pasos necesarios para entregar al niño en manos de un familiar apto para cuidarlo”, afirmó Torres.

Para los neonatos nacidos de mujeres adictas, la vida desde su comienzo, es diferente.

Por ejemplo, según, Edith Fernández, enfermera obstetra, educadora en lactancia y quien ha sido supervisora de Sala de Partos del Hospital ponceño San Lucas, “no se recomienda que sean amamantados ya que la madre puede continuar transmitiendo la droga a través de su leche”. Por consiguiente, no reciben ese primer calor que solo una madre puede brindar.

Luego de estabilizados y haber sido dados de alta, los infantes son entregados a algún familiar cercano o dejados en manos de hogares sustitutos. “Casi nunca el estado se los da a la madre”, explicó la Trabajadora Social.

“Es lamentable que muchas de las madres se fugan del hospital sin avisar a nadie solo porque están desesperadas por la droga y dejan los bebes allí. Muchas de ellas ni tan siquiera los ven cuando nacen, ni en la sala de partos ni nada. Gracias a Dios que hay personas interesadas en cuidar de ellos para su bien”, agregó.

Tal es el caso del pequeño Devin Hogarth residente de Sicklervillee, New Jersey y quien actualmente cuenta con cinco años de edad. Su madre adoptiva lo acogió en su hogar cuando apenas era solo un recién nacido y a sabiendas de cual era su procedencia. Acude a la escuela como todo un niño normal. No obstante, fue diagnosticado con hiperactividad, condición que adquirió como resultado del consumo de drogas por parte de su progenitora.

Aunque los síntomas que se presentan durante varias horas o en ocasiones por varios días después de nacido, el caso del niño Hogarth demuestra que la vida de cada ser que nace con el ‘Síndrome de Retirada’, es marcada para siempre.

La maestra de Educación Especial Lissette Llorens Ramírez manifiesta como los niños nacidos de madres adictas tienen que ser atendidos de una forma especial.

“Hace unos años tenía en mi salón a dos hermanitos hijos de una madre adicta a la heroína y a la cocaína. Ellos tenían Déficit de Atención, Hiperactividad y Retraso Mental Moderado. Siempre estaban con medicamento, el cual les provocaba hambre y sueño”, relató la egresada de la Universidad Interamericana de San Germán, Puerto Rico.

“Aunque físicamente son niños normales siempre el consumo de la droga deja estragos en el cuerpo del niño. Sí existen muchos casos en los que se desarrollan bien y los hay inteligentísimos pero siempre la droga, deja huellas”, subrayó Llorens.

De igual manera lo reafirma la sicóloga clínica retirada del Centro Pediátrico de Ponce, Puerto Rico y residente de Miami Ligia Ramírez González. “Estos niños tienen un aprendizaje un poco más lento de lo normal, todo dependiendo de cuan grave haya sido su caso y en su mayoría son bien hiperactivos por el resultado de tanta sustancia ingerida. Aunque su cuerpo fuese desintoxicado al nacer, sus órganos recibieron toda esa droga durante su formación, la cual definitivamente de alguna u otra manera afecta a largo plazo”.

Según estadísticas recopiladas en el área de Maternidad del Hospital San Lucas   las pacientes adictas que arriban al hospital son en su mayoría jóvenes entre las edades de 17 a 25 años de edad. Generalmente los gastos médicos son cubiertos por el plan medico del gobierno. Sin embargo arriban en varias ocasiones embarazadas sin ninguna cubierta médica. En estos casos el hospital no puede negarse a responder y atiende a la paciente de igual forma, siendo el caso referido de inmediato al Departamento de Emergencias Sociales.

“Es una pena cuando veo llegar al hospital, en varias ocasiones, la misma mujer. Yo tengo un caso de una que ya tiene cuatro bebés. Ella viene y cada vez dice que es para alguien diferente, lo tiene y se va”  señaló la social Torres. “Es bien penoso”, reiteró.

A pesar de que el estado tiene conocimiento certero de la existencia de estos casos los cuales al año se aproximan a unos 400 notificados -entiéndase que existen ocasiones en los cuales la gestante no asiste al hospital para dar a luz- no existe ley alguna que contribuya en controlar la natalidad de estos niños.

Ya luego de nacidos y ser dados de alta solo resta situarlos en manos de especialistas pediátricos, y que el departamento de Servicios Sociales vigile el ámbito familiar, el trato y la conducta hacia el bebé. De igual forma el niño debería continuar con su seguimiento clínico para monitorear  su respuesta auditiva y visual y verificar siempre sus funciones motoras.

Resumen de consecuencias del consumo frecuente de sustancias tóxicas durante el periodo de gestación:

  • Anfetaminas: Su consumo abusivo durante la gestación se ha asociado con aborto espontáneo, microcefalia, bajo peso al nacer y hemorragia intracraneal.
  • Cocaína y derivados: Se ha descrito un aumento en la incidencia de muerte súbita en hijos de madres expuestas a drogas durante la gestación.
  • Opiáceos: Puede originar Hiperbilirrubinemia Neonatal.

 

Seguimiento

La cifra es aterradora: cada 19 minutos nace un bebé con síndrome de abstinencia en EE.UU.

Natalia Guerrero

BBC Mundo

Cerca de 27.000 bebés nacieron en 2013 con dependencia a las drogas a las que eran adictas sus madres durante los meses de la gestación.

Estos bebés nacen en la miseria de lo que se conoce como Síndrome de Abstinencia Neonatal, por la ausencia de opiáceos naturales como la heroína, sintéticos como la metadona o analgésicos recetados por prescripción médica con los que se mezclan o tratan las adicciones.

 

Los bebés con abstinencia neonatal tiemblan incesablemente, lloran sin parar, presentan cuadros de diarrea severa, estornudos y llantos profundos y repetidos que contorsionan todo el resto de sus cuerpos.

Además, no comen porque rechazan la comida o porque se ahogan con ella; o comen compulsivamente.

Muchos de ellos llegan al mundo bajos de peso. Algunos convulsionan.

de los bebés que tuvieron exposición intrauterina a las drogas nacen prematuros y bajos Y aunque los bebés expuestos a las drogas dentro del vientre materno no son un fenómeno nuevo, sí lo es la alarmante manera en que se ha tomado el territorio estadounidense.

Los médicos y autoridades sanitarias se refieren al hecho como una “epidemia” y han encendido las alertas por las “cifras récord” alcanzadas en 2013, año del que están disponibles los últimos datos consolidados. Y los expertos están seguros que la tendencia sigue al alza.

Una investigación publicada recientemente por la agencia de noticias Reuters indica que en 2004, siete de cada 1.000 recién nacidos en ese país presentaban dependencia física de narcóticos. Al final de 2013, la cifra aumentó a 27 entre cada 1.000.

“La cantidad de bebés que nacen con abstinencia neonatal ha aumentado dramáticamente. En 2009, nacieron casi cinco veces más bebés con abstinencia que en 2000”, le dice a BBC Mundo la doctora Loretta Finnegan, médica especialista en adicción prenatal, que desarrolló la metodología mayormente utilizada en EE.UU. para determinar y tratar la abstinencia neonatal.

“Y no hay duda de que los casos siguen aumentando”, concluye.

Síndrome de abstinencia

No todos los bebés que han estado expuestos a narcóticos dentro del vientre materno desarrollan dependencia, pero sí la mayoría.

Entre el 60% y 80% de los bebés expuestos a drogas dentro del vientre materno presentan la abstinencia cuando son separados de su madre.

“Cuando usted corta el cordón umbilical, simplemente se corta el suministro de droga. Además el bebé elimina la droga que tenía en el cuerpo por la orina. Cuando estas dos cosas pasan, se presenta la abstinencia”, afirma Finnegan.

“El tiempo es diferente en cada bebé. Depende de droga a la que estuvo expuesto durante el embarazo. Si es heroína, la abstinencia llegará en las primeras 24 horas porque es una droga de corto tiempo, que requiere una dosis entre cada 4 a 6 horas”, agrega.

“Si la mamá es adicta a la metadona la abstinencia se manifiesta más tarde”.

La metadona es una droga sintética de acción más prolongada, que se les da a los individuos para tratar su adicción a la heroína.

“Se da gratis y se toma todos los días por vía oral. Se usa para que la persona no recaiga en la heroína”, dice Finnegan, que es profesora en la Universidad Thomas Jefferson de Filadelfia.

Morfina para tratar la mayoría de los casos

El tratamiento adecuado de la abstinencia de opiáceos neonatal se basa en los principios de diagnóstico y evaluación precisa, explica Finnegan.

“La terapia está dirigida a la rápida estabilización clínica del niño que ha sido expuesto a los opiáceos”, dice. “Seguido de la reducción gradual de la medicación bajo supervisión médica cuidadosa”.

El tratamiento puede durar entre una y seis semanas, y la mayoría de los casos se trata con morfina, de acuerdo al reporte “El aumento de la incidencia del síndrome de abstinencia neonatal en los Estados Unidos”, publicado por The New England Journal of Medicine en mayo.

La proporción de recién nacidos tratados con morfina se incrementó de 49% en 2004 al 72% en 2013.

“La mayoría de estos bebés permanece en el hospital por decisión de los padres porque para la mamá es complicado cuidarlo. Después del tratamiento, los bebés regresan a la casa con la madre si la mamá ha estado en tratamiento”.

¿110 bebés muertos en cinco años?

La investigación de Reuters hizo un inventario de al menos 110 bebés que manifestaron abstinencia al nacer y que murieron en incidentes relacionados con la adicción de sus padres una vez fueron enviados a su casa, en los últimos cinco años.

Tal es el caso de Reanne Pederson, que dejó el hospital con su bebé y una receta de 20 pastillas para el dolor que combinada con la droga sintética por prescripción con la que trataba su adicción, le potenció el efecto narcótico.

Después de amamantarlo, Pederson se quedó dormida sobre él asfixiándolo.de drogas y analgésicos que la hizo caer dormida.

Pero Finnegan insiste que estos casos no deberían relacionarse con los bebés que nacen con abstinecia.

“La abstinencia no mata a los bebés. Es importante entender eso. Es una condición completamente tratable. El doctor examina al bebé y ve si está teniendo abstinencia, y lo trata adecuadamente, no debería morir”, dice.

“La investigación de Reuters habla de 110 bebés que tuvieron abstinencia y luego murieron en sus casas, pero dice que esos bebés murieron por causas distintas al síndrome de abstinencia”, apunta.

“Como en casos de otro tipo de enfermedades como renales o cardíacas, el bebé debe ser vigilado. Eso garantizará que no tenga problemas en el futuro”.

¿Epidemia?

“Si usted tiene unos bebés en un lugar específico, afectados por una condición específica y de repente se duplican los números, usted piensa inmediatamente en una epidemia”, explica Finnegan.

“Yo vi mi primer bebé con abstinencia neonatal en 1969. En esa época, los bebés nacían en la mayoría en grandes ciudades como Nueva York, Washitngon, Filadeldia, Miami… Pero ahora… Acabo de venir de Rapid City en Dakota del Sur, y ellos tienen muchos bebés así, muchos”.

“Hay salas de cunas en los hospitales que nunca vieron un bebé así y hoy atienden diez al tiempo. Es una epidemia de lo que estamos hablando, es claro. Es más gente está usando más drogas”.

Efectivamente, los reportes de los hospitales a lo largo y ancho de EE.UU. indican que es un problema de salud pública nacional.

En Kentucky, por ejemplo, la cifra de bebés recién nacidos con abstinencia pasó de 28 en 2000 a 1.409 en 2014.

Ohio experimentó un incremento de más del 600% entre 2004 y 2011. Tennessee vio el problema multiplicarse por diez en el mismo periodo. En Florida, los casos se triplicaron entre 2008 y 2012.

Un hospital en Huntington, en el estado de West Virginia, decidió crear una unidad con luces tenues para atender los frecuentes casos de bebés con abstinencia neonatal, después de que se reporta un incremento sustancial de casos del 500% en la última década.droga lícita o ilícita.

Sin embargo, como epidemia este fenómeno es muy difícil de detectar, según explica Finnegan.

“Si fuera una enfermedad infecciosa, la respuesta sería fácil porque se transmite de varias maneras, pero aunque la adicción es una enfermedad de comportamiento y del cerebro, aquí hablamos de que se expande porque tenemos más pobreza, porque la sociedad no está en un momento muy feliz”, enfatiza Finnegan.

“La gente viene de circunstancias particulares, muchos con infancias terribles, llenas de carencias, y muchas veces empiezan a consumir psicoactivos buscando drogas que los hacen sentir bien”.

El fenómeno también ha aumentado porque hay más gente joven vulnerable empezando a consumir drogas más temprano, desde la escuela. Por eso la mayoría de las madres que vemos con bebés con dependencia física a estos opiáceos son jóvenes”

No son “adictos”

“Hay un estigma en la palabra adicción que no se debe usar en estos pequeños bebés”, afirma Finnegan.

 son recetados por médicos.

“La adicción se define por cuatro variables: dependencia física, dependencia psicológica, tolerancia y compulsión por encontrar la droga”.

La investigadora señala que los bebés con síndrome de abstinencia por ausencia de droga sólo presentan la dependencia física.

“Pero hay casos exitosos después de pasar por tantas dificultades. No todos los bebés que estuvieron expuestos a estas drogas y que tuvieron abstinencia se quedan ahí”, dice la medica.

“Es como el cáncer o la diabetes, usted no necesarimente vence 100% estas enfermedades pero logra salir adelante”.

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