Educan a profesionales de la salud para prevenir la violencia en los jóvenes

Educan a profesionales de la salud para prevenir la violencia en los jóvenes Dra. Lelis Nazario Rodríguez, psiquiatra de niños y adolescentes, y directora del Programa de Psiquiatría de Niños y Adolescentes del Recinto de Ciencias Médicas de la UPR de Río Piedras.
Angélica Claudio Merced
Agencia Latina de Noticias Medicina y Salud Pública

La violencia en Puerto Rico es un tema que preocupa a todos y aún más si inicia en edades tempranas. Los médicos en el país buscan hacer su parte para evitar que ocurran actos de violencia en la población de niños y adolescentes; una de esas formas es recibiendo orientación y educación de expertos en salud mental.  En la más reciente convención anual del Colegio de Médicos Cirujanos, precisamente, dedicaron un espacio para orientar a los galenos de la isla sobre las causas y la prevención de la violencia en los jóvenes.

Recientes estadísticas presentan una gran preocupación sobre los casos de acoso escolar o bullying, suicidio y uso de drogas registrado en la población estudiantil del país. Según el nuevo “Perfil de Salud y Seguridad del Estudiante en Puerto Rico: Años 2015-2017” publicado por el Instituto de Estadísticas, el 17.1% de los estudiantes de nivel superior sufrió de acoso escolar y tuvo pensamientos suicidas en el año 2017. 

Atento a los cambios en el menor

De acuerdo a la psiquiatra de niños y adolescentes, Lelis Nazario Rodríguez, es fundamental que los padres o tutores estén atentos a cualquier cambio de comportamiento que presente un menor porque esto podría ser indicativo de algún suceso. Por ende, se podrían prevenir actos violentos:

“Todo posible cambio que veamos en un niño es bien importante porque nos indica que algo está pasando. Cambios en el patrón de sueño, en el patrón alimentario, en el nivel de energía, en su estado de ánimo, en la motivación, si de momento baja las notas. Ver si hay desesperanza, si es un niño que se está aislando, si hay algo que nos pueda indicar que está utilizando sustancias. Importante también saber sobre ideas suicidas o ideas de muerte que estén presentándose, así como ideas homicidas o de hacerle daño a alguien”,

explicó la especialista en salud mental, luego de ofrecer una conferencia sobre la violencia juvenil en la convención del Colegio de Médicos.  

Una vez se identifiquen señales o comportamientos no habituales en los menores o adolescentes se debe acudir a un médico que determine si es necesario un tratamiento, ya sea psicológico o terapia farmacológica con un psiquiatra. Los pediatras o médicos primarios pueden servir de enlace a los padres para que estos los refieran a un profesional de la salud mental.

“A veces los papás no quieren llevarlos como primer paso a un psiquiatra pero hay diferentes personas que pueden ayudar en el proceso. Los médicos primarios son usualmente el portal, así que es bien importante que los médicos primarios estén bien atentos a estas señales o cambios. Si hay preocupación al pediatra también se le puede decir y referir a otro profesional que lo evalúe y le dé tratamiento en esa área.  Otros profesionales son los psicólogos que pueden participar en el proceso psicoeducativo y en el proceso terapéutico. De primera instancia, a veces el psicólogo le puede dar un tratamiento a ciertos tipos de conducta que emergen, y puede resolver la situación. Pero a veces necesita ir más allá y el mismo psicólogo nos refiere a los psiquiatras para evaluar comprensivamente, ver cuáles son los entornos, qué es lo que está pasando y si hay que medicar”

,

señaló la también directora del Programa de Psiquiatría de Niños y Adolescentes del Recinto de Ciencias Médicas de Río Piedras. 

Violencia y tecnología

Respecto al uso de la tecnología y la posible influencia de la violencia que pudieran tener niños y jóvenes con acceso a Internet y redes sociales, la doctora Nazario Rodríguez recomendó a los padres a educarse, a conocer qué están viendo sus hijos, establecer límites y explicarles sobre los peligros a los que están expuestos.

“Es bien importante que los papás se eduquen sobre la tecnología, conocer cómo funciona, cómo limito esto, qué es lo que están viendo, qué están viendo los amigos. No se puede prohibir, pero sí hay que poner límites y establecer un contrato de cómo esos medios se van a utilizar. También educarlos de cuáles son los peligros de los medios, que no se utilizan para insultar, hacerle daño a la gente y que todo lo que se pone ahí no es cierto. Así que hay que fomentar y dar pie a que haya una buena comunicación con los padres para que los niños puedan reportar también qué es lo que están haciendo, qué es lo que están viendo. Que se promulgue la comunicación para poder intervenir (con ellos) a tiempo”,

precisó la psiquiatra.

Comentarios

X