Diagnóstico y tratamiento para la trombosis

Diagnóstico y tratamiento para la trombosis

Agencia Latina de Noticias de Medicina y Salud Pública

Los síntomas que manifieste el paciente son el único medio para que el especialista pueda dar un diagnóstico concreto. Estos signos, usualmente, son la hinchazón, sensibilidad o cambios de color en la piel -como enrojecimiento- en el área afectada. Si en el primer diagnóstico, el médico encuentra estos síntomas es importante que realice pruebas más específicas, no solo para buscar una trombosis, sino para averiguar el origen de otra posible enfermedad.

Estos son los métodos más comunes a la hora de diagnosticar una trombosis:

  • Ecografía para verificar en qué parte del cuerpo está ubicado el trombo: El examen se realiza en la cabeza de la persona afectada, puesto que es posible ver todos los tejidos del cuerpo. La ecografía se puede realizar durante varios días, especialmente para monitorear el coágulo sanguíneo y ver si éste crece o disminuye su tamaño.
  • Análisis de sangre: Es un método que se utiliza en muchas personas. En él se puede saber si la trombosis venosa profunda está en fases leves o graves, debido a los altos niveles de ‘dímero D’, una sustancia que se agudiza con la presencia de trombos en la sangre. Cuando se confirma la presencia de trombos, el primer paso del tratamiento es evitar que el coágulo aumente de tamaño, para que no provoque una embolia pulmonar. En la actualidad se conocen cuatro tipos de tratamientos efectivos:
  • Flebografía: Este es un procedimiento de rayos X, en el que se inyecta un tinte en una vena grande del pie o del tobillo. De esta manera, se puede encontrar la ubicación del trombo y las probabilidades de causar daños.
  • Destructores de coágulos: Cuando los medicamentos no están haciendo efecto en el organismo del paciente y es un tipo grave de trombosis o embolia pulmonar, el especialista puede recetar medicamentos que disuelven los coágulos rápidamente. Este medicamento se administran a través  de una vía intravenosa y se disuelve el coágulo.
  • Filtros: Éstos se usan cuando el paciente no puede tomar medicamentos para anticoagular la sangre. El procedimiento consiste en introducir un filtro en una vena grande del abdomen. Así se evita que los coágulos ingresen a los pulmones.
  • Medias de compresión: Estas medias especiales se utilizan para  prevenir la hinchazón y se localizan en los pies hasta aproximadamente la altura de las rodillas.
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