De la salud pública a la privatización: ¿Qué futuro les espera a los nuevos médicos?

Este es el momento para que Puerto Rico siente unas bases sólidas de lo que serán los servicios de salud de la próxima década, sostuvo el exsecretario de Salud de Puerto Rico, Enrique Vázquez Quintana, en su mensaje a los médicos residentes durante los actos de graduación del Consorcio Hospital Episcopal San Lucas Ponce y el Ponce Health Sciences University.

El doctor Vázquez Quintana llamó la atención al hecho de que en los próximos 10 años, no habrá suficientes cirujanos generales en la Isla, además de la escasez de endocrinólogos, neurocirujanos, ortopedas, obstetras, anestesiólogos, geriatras, entre otros especialistas.   

El orador invitado llevó a los médicos graduandos de distintas especialidades, a sus profesores y a los demás presentes en un recorrido histórico del origen y desarrollo de los servicios médicos, establecimiento de los hospitales en Ponce, y más importante aún, de las residencias.  

Mencionó que tradicionalmente la educación médica estuvo en manos del sector público, impartida en los hospitales gubernamentales. Ejemplo de ello es el Hospital de la Capital, establecido en el 1875, donde se creó el primer internado y que describió como la meca de la educación médica en el País. El primer interno fue el doctor Pedro Malaret Tió, padre del cardiólogo Germán Malaret Ponce de León.

 

Además, reconoció la labor del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico, donde existen 38 programas de residencia, 14 de esos en especialidades médicas únicas en el País.

“Si se pierde la acreditación de algunos de esos programas, nos veremos en la triste e insostenible situación de tener que enviar a nuestros médicos a especializarse a Estados Unidos”, sostuvo, al observar que aún algunas de las especialidades, particularmente las quirúrgicas, numéricamente no son suficientes para cubrir las necesidades de nuestra población”, observó Vázquez Quintana. Mencionó que actualmente existen cerca de 190 cirujanos generales para atender las necesidades una población de 3.5 millones, más el 60 por ciento de esos especialistas sobrepasan los 50 años de edad.

“Sin embargo, al crearse las escuelas de medicina privadas, éstas han asumido responsabilidad en el adiestramiento de residentes en las diferentes disciplinas”, destacó el galeno, quien detalló que Consorcio Hospital Episcopal San Lucas Ponce y el Ponce Health Sciences University ofrecen entrenamiento en pediatría, obstetricia-ginecología, emergencias médicas, y desde el 2013, en cirugía general y recientemente, en cardiología.   

Primera cirujana en ser admitida en 20 años al Hospital San Lucas

Un total de 42 nuevos médicos jóvenes completaron su entrenamiento en las áreas de cirugía general, preliminar cirugía, medicina de emergencia, pediatría, obstetricia y ginecología, medicina interna, y un grupo completó el transicional, que le permitió rotar durante un año por todas las áreas sin especializarse en ninguna, mientras descubren su área de interés.     

Entre los tres nuevos cirujanos generales, hay una fémina, la primera especialista en esa área que llega en los últimos 20 años al Hospital San Lucas. La doctora Laura Rodríguez dijo a la Revista Puertorriqueña de Medicina y Salud Pública (MSP) que ha sido una trayectoria retante, de muchos sacrificios, pero igualmente satisfactoria.

La nueva cirujana general tuvo interés en la ingeniería, profesión que ejercen sus padres, su hermano y una tía. Sin embargo, tras completar un curso de biología y salud en la escuela superior “pude ver cómo interactúan los sistemas de cuerpo humano y me apasionó”.

La joven decidió quedarse en Puerto Rico para servir a su población, tras culminar un entrenamiento de cinco años. La doctora Rodríguez estaba muy emocionada tras recibir el diploma. “Sin palabras. Mucha emoción, mucha alegría, con mi familia presente que siempre estuvieron allí para ayudarme y apoyarme”, expresó la novel galena, quien luego de terminar el bachillerato incursionó en el área de la cirugía tras participar en el internado del doctor Raúl García Rinaldi.        
Los graduandos de cada especialidad dedicaron su investidura a un médico en particular, por la motivación, tiempo y conocimientos que compartieron con ellos durante su entrenamiento. Los tres del área de cirugía general la dedicaron al doctor Jorge L. Martínez Trabal; la de medicina interna fue dedicada a la doctora Lilliam Pérez; la de obstetricia y ginecología, al doctor Joaquín Laboy, mientras que las seis graduadas de pediatría reconocieron a la doctora Sheila Capris.

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