Culmina con éxito primera etapa de fármaco para restaurar la visión

Imagen histológica de la retina de un animal rd10 al mes de edad, en la que se observa una alteración importante de la capa de los fotorreceptores de la retina. / UMH

Un equipo de científicos pudo crear un fármaco sensible a la luz que permite restaurar la visión. Por ahora las moléculas se han probado en retinas de ratón, un primer paso esperanzador para desarrollar terapias futuras según se publica en la más reciente edición de la revista Nature Communications.

Las retinas de ratón usadas en el experimento estaban afectadas por una enfermedad degenerativa (retinosis pigmentaria) que mermaba la actividad de las células fotosensibles (conos y bastones), que en condiciones normales reaccionan a la luz y activan otras células de la retina para obtener visión.

En el estudio, en el que también han colaborado otros centros como el Instituto Catalán de Investigación Química, IRB Barcelona, y el Instituto de Neurociencias CSIC-UMH, además del INA, CIBER-BBN, Cátedra Bidons Egara y las universidades Miguel Hernández (Elche) y Alcalá de Henares (Madrid), se describen estas moléculas, que forman parte de una nueva clase de fármacos regulados por luz, los fotoconmutadores covalentes (targeted covalent photoswitches, TCPs).

Las moléculas, desarrolladas conjuntamente por los científicos del IBEC y del IQAC-CSIC, se pueden activar o desactivar mediante un haz de luz, como interruptores. De esta manera, se consigue que proteínas de las neuronas implicadas en la visión puedan responder de manera parecida a la que se da en condiciones fisiológicas normales, desencadenando una respuesta cuando reciben luz. Las moléculas podrían actuar como moléculas protésicas y restaurar con ellas la fotorespuesta de las retinas degeneradas.

Amadeu Llebaria, investigador del CSIC en el Instituto de Química Avanzada del Cataluña (IQAC), es citado por el prestigioso portal especializado en noticias de medicina e investigaciones español Jano.es: “En condiciones normales, las células fotoreceptoras de la retina (los conos y los bastones) son las que reaccionan al recibir luz y activan, a su vez, otras células de la retina. Las moléculas que hemos diseñado se activan por la luz: al recibir luz cambian de forma, lo que modifica su interacción con los receptores neuronales implicados en el envío de señales visuales al cerebro. El nuestro es un trabajo conceptual, un primer paso para demostrar que la técnica es posible, que estas células podrían reemplazar la función de los conos y los bastones cuando estos estuvieran dañados”.

Eduardo Fernández, de la Cátedra Bidons Egara de la Universidad Miguel Hernández, comenta que estas nuevas moléculas han sido capaces de restablecer las respuestas fisiológicas a la luz en un modelo animal de retinosis pigmentaria, una enfermedad degenerativa de la retina en la que desaparecen los fotoreceptores.

Estos estudios sugieren que esta nueva tecnología podría abrir nuevas vías de tratamiento para algunas patologías oculares con retinosis pigmentaria, degeneración macular y otras enfermedades degenerativas de la retina. Con esta técnica, se abre una vía hacia nuevos tratamientos revolucionarios basados en el control de la actividad de moléculas pequeñas, aunque la aplicación en pacientes, admiten los científicos, aún está lejos.

Aplicable en diferentes organismos

Continua relatando la revista digital que hasta la fecha, el tipo más común de moléculas que se podían fotoactivar eran los ligandos fotocrómicos (photochromic ligands, PCLs), que actúan de forma reversible sobre los receptores de luz naturales del organismo, los conos y los bastones.

Pero a menudo, solo eran eficientes a unas concentraciones suficientemente elevadas, que no siempre se conseguían cuando se diluían las moléculas en el tejido. Una forma de evitar este inconveniente, es unir de forma permanente las moléculas a su receptor mediante técnicas de manipulación genética, pero esto conlleva otras limitaciones, especialmente para aplicaciones terapéuticas.

La nueva estrategia química desarrollada por los investigadores en este trabajo ofrece una buena eficacia y se puede aplicar a proteínas endógenas sin necesidad de recurrir a técnicas de manipulación genética.

«Nuestras prótesis moleculares pueden trabajar en diferentes organismos, incluso potencialmente en humanos, en los que las técnicas actuales de opto-manipulación genética son bastante limitadas. Esta perspectiva hace que los resultados en la fotosensibilización de la retina sean especialmente atractivos», explica Pau Gorostiza, profesor de investigación ICREA en el Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC).

«En comparación con los métodos disponibles en la actualidad para restaurar la fotorrespuesta en la retina, como los implantes de retina, nuestras moléculas pueden ayudar a evitar la cirugía y proporcionar un mejor acoplamiento para la fotoestimulación, así como disminuir el tiempo de rehabilitación al aprovechar el procesado natural de señales neuronales en la retina», concluye Pau Gorostiza.

Amadeu Llebaria añade que este tipo de tratamiento, aunque lejano, podría ayudar a recuperar la sensibilidad a la luz y a la oscuridad con un fármaco. Eso aumentaría la calidad de vida de personas con problemas de visión debido a degeneración retiniana.

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