Crisis perenne del Centro Médico

El Centro Médico está en crisis desde que comenzó a funcionar por ley en el 1962. Para la creación del Centro Médico el doctor Guillermo Arbona consultó al Presidente de la Universidad de Puerto Rico, don Jaime Benítez. Este respaldó la idea y le brindó su apoyo para la realización del mismo.  La ley contemplaba que el Centro Médico brindará los servicios centralizados de sala de emergencia, sala de operaciones, laboratorio, servicios de patología, radiología, anestesia, clínicas ambulatorias, lavandería y vigilancia a los hospitales del complejo de hospitales construidos alrededor del edificio central.

Pero al Centro Médico no se le asignó un presupuesto operacional sino que dependía de las compras de los hospitales a su alrededor. Varios años después comenzó a confrontar problemas económicos por lo que se cambió la ley en el 1978 y se le cambió el nombre a Administración de Servicios Médicos (ASEM).  Los legisladores pensaron que como por arte de magia por el mero hecho de cambiar la ley se eliminaban los problemas económicos del Centro Médico. Prácticamente todos los años la Legislatura de Puerto Rico le tiene que brindar ayudas millonarias para corregir en parte el déficit funcional del Centro Médico. En este año recibió una asignación de $27 millones para cubrir sus deficiencias.

ASEM tiene un déficit acumulado de $358 millones y su presupuesto es de $41 millones. Además le debe al Recinto de Ciencias Médicas $35 millones.

ASEM no es un hospital. Si no hay camas en los hospitales aledaños y el paciente permanece por varios días en las facilidades centrales ASEM le factura a los planes médicos, pero por no ser un hospital solo le pagan por un día, los días adicionales se pierden.  Entonces ASEM le cobra a los hospitales, pero el Hospital Universitario y el Hospital Pediátrico pertenecen al Departamento de Salud. Y el Departamento de Salud no le paga a ASEM pues no tiene recursos económicos para pagar a sus deudores.  El único que puede pagar es el Hospital Municipal.  Es entonces que comienza una disputa con respecto a la cantidad adeudada y termina ASEM recibiendo una cantidad menor por los servicios brindados.  Lo primero que hay que hacer es cambiar la ley de ASEM y convertirlo en un hospital, de esta manera los planes médicos se verían obligados a pagar las facturas de ASEM.  Hasta que eso no ocurra los planes médicos continuarán obteniendo ganancias indebidas.

La ACAA tiene capitado o realmente decapitado a ASEM.  La ACAA le paga $700,000 mensuales a ASEM por tratar a todos los pacientes heridos en accidentes automovilísticos. Pero a ASEM le cuesta $1.3 millones al mes esos tratamientos, por lo que ASEM pierde $600,000 al mes o $7.2 millones al año.  Por tanto, nadie se sorprenda que ASEM tenga un déficit operacional crónico y que tenga que acudir todos los años a la legislatura a solicitar nuevas asignaciones de dinero. Ese contrato se vence en este mes de marzo de 2017, ¿lo volverá a negociar ASEM con esas cantidades perdidosas?  

El Hospital de Trauma con sus 200 camas regulares y 20 camas de intensivo se debe trasladar al Hospital Industrial.  Para eso hay que legislar.  Esa acción descongestionaría a ASEM del hacinamiento actual.  Hay que volver a establecer el equilibrio entre ASEM y los hospitales de la periferia y los servicios que ofrecen los planes médicos, todos con fines de lucro. Los servicios en la periferia son menos costosos que en ASFM.

La administración actual sigue empeñada en privatizar algunos de los servicios que ofrece ASEM utilizando las APP.  Continúan pensando que todo lo privado es mejor que los servicios públicos brindados en el gobierno, no creen en ellos mismos. Además continúan con la esperanza que el gobierno federal nos brindará paridad en Medicare y Medicaid para evitar el colapso del Plan de Salud del Gobierno, aunque no hay garantía al respecto.

Enmarcar a Puerto Rico en una sola región será una gran decisión, pero administrado por una sola compañía. Eso sería equivalente a un administrador único como es el Medicare. Para eso hay que cumplir con lo que se conoce como MMIS (Maintenace  Management Information System) y negociar con CMS en la Región II de Nueva York.  En efecto habríamos logrado un sistema de pagador único para la población pobre de Puerto Rico.

 

Enrique Vázquez Quintana, MD    

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