Avanza la medicina contra la esclerosis lateral amiotrófica

Brenda Deliz, presidenta de la Academia Puertorriqueña de Neurología.

Giovanny Vega
Agencia Latina de Noticias de Medicina y Salud Pública

La incidencia de casos de esclerosis lateral amiotrófica en Puerto Rico ha motivado a profesionales de la salud en la isla a mantenerse al tanto de nuevos fármacos y desarrollar investigaciones que ayuden a retrasar la progresión de la condición, que se presenta en una de cada cuatro personas por cada 100 mil individuos.

Un nutrido grupo de galenos del país centra sus esfuerzos, entre otras cosas, en estratificar a los pacientes por severidad y modo de presentación, identificar qué intervenciones son más efectivas y si hay algún patrón de factores ambientales, tóxicos o familiares que predisponen a los pacientes a desarrollar la condición.

La esclerosis lateral amiotrófica es una condición degenerativa poco frecuente que afecta progresivamente las neuronas, mayormente aquellas que están relacionadas con el control motor en la corteza cerebral, tronco cerebral y médula espinal. La condición pudiese estar causada por la susceptibilidad genética, factores ambientales y tóxicos.

“Tuvimos una predominancia de mujeres, cuando esto es una condición que mayormente se describe en hombres. Realmente el grupo afectado son mujeres postmenopáusicas, que comienzan con problemas de tragados y del habla en muchos de los casos. Es interesante estudiar un poco más a fondo esta población debido a este hallazgo”, comentó la neuróloga Brenda Deliz,  presidenta de la Academia Puertorriqueña de Neurología.

Al mismo tiempo, se desarrollan investigaciones sobre el estrés oxidativo y cómo unas nuevas terapias pueden ayudar a disminuir los estresores en las neuronas para retrasar el progreso de la condición. Otros estudios en curso se centran en casos de predisposición genética para tratar de manipular la mutación y, por ende, retrasar la progresión de la condición.

La comunidad médica celebra, luego de 20 años de espera, la aprobación del fármaco Radicava por parte de la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) en mayo de 2017. Es apenas el segundo tratamiento dirigido a controlar la progresión de la condición.

“Uno de los mecanismos que tiene este medicamento es que es neuroprotector, que trabaja con los radicales libres. Este nuevo medicamento pudiese ser una puerta más para seguir investigando en esa área”, continuó diciendo la profesora del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico (UPR), en referencia a un estudio publicado hace unos meses. 

La esclerosis lateral amiotrófica puede presentar, de acuerdo con las neuronas que estén primariamente envueltas, problemas de debilidad, perdida de masa muscular, movimientos involuntarios, problemas del habla y de tragado y dificultad para controlar el movimiento involuntario.

Pese a las constantes investigaciones, el origen de la enfermedad no está claro y mucho menos existe una cura. Sin embargo, una estadística arroja luz sobre una de las más frecuentes dudas en la población en general: un 10 por ciento de los pacientes presentan la condición por factores hereditarios.

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