Con riesgo de amputación los pacientes diabéticos

Doctora Horidel Febo, presidenta de la Sociedad de Endrocrinología y Diabetología de Puerto Rico.

Se calcula que entre un 15% y un 25% de los pacientes diabéticos desarrollará problemas en los pies a lo largo de su vida, en función de los años de evolución de su enfermedad.

De ellos, el 90% sufrirá una amputación derivada de las complicaciones propias de la diabetes. Para evitar éstas y otras consecuencias y, especialmente para detectar y tratar a tiempo estos trastornos, los especialistas recuerdan la necesidad de seguir protocolos para el manejo del pie diabético ya que su implementación ha demostrado reducir en un 95% el riesgo de amputaciones por esta causa.

El cuidado del pie diabético es tan importante como la detección precoz de la Enfermedad Arterial Periférica (EAP), que se define por una obstrucción del flujo sanguíneo arterial en las extremidades inferiores. “La EAP se asocia de una manera muy acusada a los trastornos crónicos que aparecen con la diabetes. En la actualidad y en nuestro medio, la diabetes es la primera causa de ceguera,  de diálisis por insuficiencia renal terminal y de amputaciones no traumáticas y ligadas a la patología vascular (EAP) y desarrollada en los miembros inferiores”, explica el Dr. Enrique Puras.

Asimismo, los pacientes diabéticos tienen diez veces más riesgo de sufrir amputaciones no traumáticas que la población no diabética y, además, se incrementa también en un 50% el riesgo de amputación del miembro contralateral en un periodo de seguimiento de 3 años.

Detección precoz

Se estima que en la mayoría de los pacientes con úlceras de pie diabético, la EAP no ha sido diagnosticada correctamente y, cuando esta se detecta, la reversibilidad de este trastorno es muy limitada. En este sentido, son los pacientes diabéticos quienes podrían beneficiarse en mayor medida de los programas de evaluación precoz de isquemia en miembros inferiores.

Aunque el pie diabético es especialmente frecuente en varones mayores de 45 años y en personas con diabetes tipo 2, el sexo femenino y la diabetes tipo 1 no eximen a los pacientes de esta complicación. “Cuando alguien desarrolla una úlcera de pie diabético, ésta se produce como consecuencia de una degeneración del estado vascular y neurológico a nivel general. Todos estos procesos suelen aparecer en pacientes con diabetes de larga duración –más de 10 años de evolución– y con un mal control metabólico de su enfermedad. Por ello, quienes tienen esta enfermedad deberían someterse a una revisión anual del pie de riesgo para evaluar el estado vascular, neurológico y biomecánico del pie. De acuerdo a la afectación que tengan, las revisiones se estratifican en períodos de entre uno y tres meses para pacientes de riesgo y de entre seis meses y un año para pacientes de riesgo bajo”, explica el Profesor José Luis Lázaro.

El gasto derivado de la atención del pie diabético no es comparable al impacto físico y emocional de este trastorno en el paciente y su entorno familiar.

Abordaje multidisciplinar

Los especialistas son fundamentales en la detección y cuidado de las consecuencias de esta enfermedad

Para lograr el correcto diagnóstico de las lesiones del pie diabético es necesaria la realización de un screening básico del estado vascular que consiste en la palpación de los pulsos del pie y la evaluación de la temperatura, coloración y distribución del vello de la piel. Tras ello, se toma la tensión arterial de las arterias del pie y se compara con el valor de la presión arterial de las arterias del brazo y, si el índice es más bajo, se sospecha la existencia de isquemia. “Si clínicamente el paciente presenta alguna alteración se realiza un estudio vascular que investiga el estado circulatorio a nivel macro y microvascular, mediante técnicas como el estudio eco-doppler, la mediación de la presión transcutánea de oxígeno y la toma de la tensión arterial de las arterias digitales mediante fotopletismografía”, señala el profesor Lázaro.

Aumenta el fallo cardíaco como comorbilidad asociada a la Diabetes

En Puerto Rico, el fallo cardíaco, la ceguera y el fallo renal son las principales comorbilidades asociadas a la diabetes revelaron a la Revista Puertorriqueña de Medicina y Salud Pública (MSP) los especialistas en endocrinología Adolfo Pérez Comas y Horidel Febo.

Febo que es la presidenta de la Sociedad Puertorriqueña de Endocrinología y Diabetología hizo un llamado a las autoridades gubernamentales a que tomen acción ante la alta incidencia de diabetes, que se estima en casi medio millón de pacientes en la isla.

La especialista anunció que el Proyecto de la Cámara de Representantes 1326 para el manejo de la Ley de estudiantes con diabetes tipo 1 en las escuelas públicas y privadas en Puerto Rico, fue aprobado por ambos cuerpos legislativos y espera por la firma del gobernador Alejandro García Padilla.

“Esto constituye un primer paso hacia la prevención de la diabetes”, celebró.

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