Cerebros fascinantes: relación entre la genialidad y la locura

Izquierda a derecha: William Shakespeare, Miguel de Cervantes, Isaac Newton, Ludwig van Beethoven y Wolfgang Amadeus Mozart.

¿Cuál es el origen de esa frase?  Desde la Grecia antigua se había señalado una posible asociación entre la locura y la genialidad.  Se creía que los poetas y los sacerdotes se comunicaban con los dioses.  Se interpretaba que la locura provenía de los dioses y la cordura era exclusivamente humana.

La locura es un estado patológico de la mente del ser humano en la cual el paciente no puede hacer uso de la razón. Miguel de Cervantes y William Shakespeare son considerados como los máximos exponentes de la literatura mundial, uno en el  idioma español y el otro en inglés. Lo interesante es que ambos autores basan sus obras en la locura, Cervantes en Don Quijote y Shakespeare en Hamlet. Los personajes principales de ambas obras padecen de diferentes gradaciones de  locura.  

Don Quijote enloqueció tras leer muchos libros sobre la caballería y además se considera un loco de amor, por su amor por Dulcinea, un personaje inexistente en la obra literaria. Su locura era real.  Don Quijote se consideraba como un buen ser humano que quería mejorar el mundo. Al principio de la obra los personajes se burlan de él, pero al final lo llegan a admirar por su  gallardía y por sus hazañas.  Don Quijote recobra la cordura un tiempo antes de morir.

Por otro lado, la demencia de Hamlet era fingida y con deseos de venganza. Contrario a Don Quijote Hamlet no quiere cambiar el mundo, su actuación es más egoísta.  Cada personaje tiene una opinión diferente con respecto a la locura de Hamlet.  Al estar locos, ambos personajes, no se dan cuenta de las penas que los afligen por  estar padeciendo de una enfermedad mental. En las respectiva obras también ambos viajan mucho; esto se consideraba como una forma de terapia para las locuras para esa época.  Hamlet al igual que Don Quijote muere cuerdo.  

Ambos autores, Miguel de Cervantes y William Shakespeare murieron el 23 de abril de 1616, hace 401 años.  

Pero la locura como prospecto de expresión artística es más fuertemente mencionada  por el poeta inglés George Gordon Byron (Lord Byron) cuando dijo, “Todos los de nuestra clase estamos locos”. Obviamente se refería a que los poetas padecían enfermedades mentales.  Lord Byron junto a Percy Bysshe Shelley y John Keats formaron el triunvirato de poetas ingleses de la década de 1820 cuando el Romanticismo inglés alcanza su máximo esplendor.    

Lord Byron nació en el 1788 y murió en el 1824.  Tuvo una niñez inestable, fue criado por su madre tras ser abandonada por su esposo. Padecía de depresión y su desorden de personalidad anti-social fue catalogado en tiempos recientes como un psicópata. A la edad de 24 años fue aclamado por su estilo poético y obtuvo fama por toda Europa. Eventualmente se marchó a Italia escapando deudas y de un fracaso matrimonial. En Italia escribió su poema satírico más conocido, Don Juan.  Su impulsividad, falta de respeto por los derechos de los demás, su promiscuidad evidenciaban su desorden psicopático. Un profesor de psiquiatría argumento que su poesía se pudo haber beneficiado de sus problemas psiquiátricos.  Se convirtió en subversivo y peleó por la independencia de Grecia y fue muy atractivo para los movimientos revolucionarios de Europa. Murió de fiebre a los 36 años de edad.

Percy Bysshe Shelley nació en el 1792 y murió ahogado en el Mar Mediterráneo en el 1822, a la edad de 30 años, mientras su segunda esposa Mary estaba recobrando de un aborto en Pisa, Italia. Su cuerpo junto al de otro inglés fueron enterrados a la orilla del Mediterráneo. Su cuerpo fue identificado por un poema dirigido a su amigo John Keats que encontraron en su camisa. Fue amigo y compañero de viaje de Lord Byron.  Fue el esposo de Mary Shelley autora de Frankenstein.  Aunque al presente se dice que Percy B. Shelley colaboró marcadamente al escrito de Frankenstein por su esposa. Padeció de tuberculosis. Escribió extensas obras poéticas al igual que el poema Oda a la Alondra (Ode to the skylark) y Adonais, elegía  inspirada en la muerte de Keats quien murió de tuberculosis.  Shelley fue un idealista y su obra estuvo realizada bajo episodios de melancolía o depresión.

John Keats nació en el 1795 y murió en el 1821.  Keats reflexionaba sobre la vida, el tiempo, el arte, la condición humana y daba rienda suelta a sus sentimientos. Sus poemas son un homenaje a la cultura griega. Solo estuvo escribiendo poesía por seis años. Padeció de tuberculosis y murió tras un episodio masivo de hemoptisis a los 26 años de edad.  Se consideraba que hubiese podido ser un poeta tan importante como Shakespeare si no hubiese muerto a tan temprana edad.

Los desórdenes psiquiátricos como depresión, bipolaridad y esquizofrenia han afectado a poetas, escritores, músicos  y pintores tales como Vincent van Gogh, Virginia Woolf, Ernest Hemingway, Mozart, Beetowen, Franz Liszt, Isaac Newton y otros.  Estos genios tienen una incidencia de suicidio del  doble de la población general.     

Federico Nietzsche dijo, “En los humano, la locura individual es cosa rara, pero en grupos, partidos y naciones es la norma”. Por tanto aunque no somos genios debemos mantener nuestra cordura ante los problemas tan terribles que afectan a nuestro país. Debemos mantener la calma y todos juntos hacer lo que esté a nuestro alcance hasta recobrar nuestra solvencia económica y eventualmente, en un tiempo, más cerca que lejos, resolver nuestra situación política colonial.  

La asociación de problemas mentales en los poetas es por tanto lo que ha dado lugar al dicho, “de poetas y locos, todos tenemos un poco”.

 

Enrique Vázquez Quintana, MD

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