Catapultados los trasplantes en Puerto Rico gracias a un cirujano

Dr. Luis Morales, médico cirujano que tuvo la encomienda que logró que Puerto Rico tuviera su centro de donación y recuperación de órganos y tejidos.

La medicina de trasplante de Puerto Rico no hubiera podido lograr posicionarse ante el mundo si la isla no hubiera contado con un centro de donación y recuperación de órganos y tejidos.

Este logro en Puerto Rico tiene a un cirujano como protagonista tras bastidores. Aunque luego de estas líneas, su gesta quedará plasmada para la historia.

El doctor Luis Morales Otero fue quien a partir de su entrenamiento con el Dr. Eduardo Santiago Delpín, fundador del primer programa oficial de trasplante - en el 1977 desde el Hospital de Veteranos- tuvo la encomienda de lograr que Puerto Rico contara con un centro oficial de donación y recogido de órganos a partir del 1988.

Fueron varios los desafíos que el médico cirujano enfrentó, pues p

ara aquella época la donación de órganos, específicamente de riñones, era una “pobre” y la medicina de trasplante dependía ampliamente de la donación de vivos, rememoró hoy el director médico de la agencia de donación y recuperación de tejidos, LifeLink de Puerto Rico y las islas vírgenes.

“Se hacían entre 20 a 25 trasplantes de riñones al año. El número de trasplante cadavéricos era ínfimo (aún no estaba una ley que estipulara la muerte cerebral). Se lograron los permisos para establecer un centro independiente por parte de la Organs Procurement Organization (OPOs), pero a pesar de los esfuerzos, no fue hasta el 1994 (con el programa corriendo en el Hospital Auxilio Mutuo) que logramos abrir la primera agencia de recuperación de órganos y tejidos”, formuló en entrevista con la Revista de Medicina y Salud Pública (MSP).

“Un día me llamaron desde el centro de LifeLink de la Florida y nos indicaron sobre su interés en ayudarnos. Efectivamente lo logramos a partir del 1992. Esta fue la primera agencia y única agencia en la historia de la medicina de Puerto Rico”, celebró el también médico de calidad del Hospital Auxilio Mutuo.

A partir de ese acontecimiento, Puerto Rico registró una pronta alza en la demanda en la donación y recuperación desde suelo boricua, donde al menos 100 hígados de donantes cadavéricos de la isla eran enviados a los Estados Unidos para ser trasplantados, según las memorias del médico cirujano.

También, a partir del 1999, corazones de donantes en la isla eran enviados a suelo estadounidense para darle un nuevo respiro a quien más lo necesitara, relató.

“Fue un éxito porque ya se había trasplantado corazón, estaban subiendo los número de trasplantes en riñones, entrada de ciclosporina (inmunosupresor), existía la enmienda a la muerte cerebral (que declara muerte a raíz del arresto de este órgano) y la legislación necesaria para la donación y recuperación de órganos en la isla”, reiteró.

“El centro de recuperación de órganos ha sido la pieza clave para que todo esto se diera, primero los riñones, luego los hígados, riñón-páncreas, hasta que se formó oficialmente todo el Centro de Trasplante en Puerto Rico. La donación ya se ha vuelto una campaña social, desde las escuelas hasta los hospitales de Puerto Rico”, declaró.

“Se ha creado una cultura de donación en Puerto Rico”, celebró.

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